Biografía de Daniel Hernández Barreña

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Fotografía: Nerea Llorente Muñoz

Daniel Hernández Barreña (Salamanca, septiembre de 1987) es Licenciado en Geología por la Universidad de Salamanca. Actualmente vive principalmente en su ciudad natal, pero siempre ha sido alguien inquieto que además huye constantemente de las etiquetas. A pesar de que Salamanca es la ciudad donde más tiempo ha pasado, Hernández-Barreña no se considera del todo salmantino debido a que su infancia, importante para definir la personalidad e identidad cultural de una persona, la vivió en lugares tan distintos como Sevilla, Zaragoza, Pinto (Madrid), Rentería (Guipúzcoa) o Ibiza (Baleares).

Profesionalmente Hernández-Barreña ha trabajado como educador ambiental, como asesor externo en empresas relacionadas con la construcción, en el mundo del tiempo libre y llevando a cabo estudios de investigación de muy diversa índole. Desde hace años colabora en la investigación de los procesos que ocurren en la cámara magmática antes de que los volcanes entren en erupción y en la puesta en marcha de la “Colección de Vertebrados Fósiles de la Cuenca del Duero”, en Salamanca. Como divulgador, su labor la lleva a cabo principalmente con el blog Hombre Geológico, del que es creador, director y editor. Durante un tiempo escribió además artículos de opinión en la revista online El Magacín.

Desde siempre Hernández-Barreña ha sido un ávido lector que constantemente ha buscado nuevas experiencias literarias, lo que acabó llevándole a dar el salto a la escritura. En 2017 publicó su primera novela, La decadencia de un mundo: el comienzo del fin, una novela histórico-fantástica con la que quiso llevar a la fantasía épica a un nuevo nivel de madurez, con una prosa más próxima a la novela histórica y un desarrollo de personajes muy alejado de lo que es habitual en el género. Esta primera novela pretende ser además la primera parte de una tetralogía actualmente en desarrollo y cuya segunda parte podría estar lista a lo largo de 2020.

Después de escribir La decadencia de un mundo: el comienzo del fin, Hernández-Barreña ha seguido trabajando en su faceta como escritor, desarrollando varios proyectos literarios de muy diferente índole. Entre sus obras terminadas que permanecen inéditas está 13: radiografía de una ciudad occidental, una antología de trece relatos cortos en los que analiza la naturaleza humana en su vertiente más oscura y violenta, con pequeñas historias interconectadas en las que trata cuestiones como la violencia de género, la corrupción política o el racismo. También tiene terminada una novela negra ambientada en su ciudad natal, una obra que ha recibido numerosas alabanzas por parte del Cuerpo Nacional de Policía y que podría ser su siguiente trabajo.

Recientemente ha publicado IPES, su segunda novela. En ella Hernández-Barreña ha querido ficcionar un suceso real, poco conocido pero de gran potencial narrativo, que ocurrió en 1987 en el pequeño municipio salmantino de Aldeadávila de la Ribera. En IPES, una novela contemporánea con tintes de thriller, Hernández-Barreña analiza la sociedad española de finales de la década de los ochenta, su problemática social, la situación política nacional y los rasgos más significativos de un periodo histórico convulso y de gran importancia como es la Transición española. Aunque si hay un tema principal en la novela ese es el de la energía nuclear, en especial su rechazo social, y que explota centrándose en el histórico secuestro que vivió el Vicepresidente segundo de la Diputación de Salamanca en el ayuntamiento de Aldeadávila de la Ribera, un secuestro que no fue llevado a cabo por grupos organizados sino por la propia población del municipio.

Hernández-Barreña no para de escribir y actualmente está trabajando en cinco novelas muy diferentes entre sí que están en diferente estado de desarrollo. Entre ellas se encuentra el que será su primer acercamiento a la ciencia ficción, su primera novela histórica y la continuación de la La decadencia de un mundo: el comienzo del fin, esta última coescrita junto a su hermano.

ipes28portada292 de abril de 1987. La situación está muy tensa en Aldeadávila cuando dos hombres llegan furtivamente al pequeño municipio salmantino. Uno de ellos huye de un pasado inmediato de cuestionable legalidad; el otro quiere desmentir que la Diputación apoye el cementerio nuclear que el Gobierno central quiere poner en la región. Pero ¿qué pasará cuando la gente descubra que el vicepresidente de la Diputación está allí?El 2 de abril de 1987 será una fecha que nadie en Aldeadávila olvidará jamás, la fecha en la que se demostró que «un pueblo unido jamás será vencido».