Mi nombre es Daniel Hernández Barreña y nací en la ciudad de Salamanca en 1987. Por tanto se puede decir que soy salmantino, eso es indudable, pero yo no me considero como tal debido a que en mis primeros diez años de vida, los más importantes a la hora de definir la personalidad e identidad cultural de una persona, viví en lugares tan diferentes de la geografía española como Sevilla, Zaragoza, Pinto (Madrid), Rentería (Guipúzcoa), Ibiza (Baleares) y por último Aldeadávila de la Ribera (Salamanca). Por tanto soy salmantino de origen, pero no me puedo considerar salmantino de espíritu porque siento que en mí hay un trocido de cada uno de esos lugares en los que he vivido, lo que hace que me resulte muy difícil catalogarme de una región en concreto. De lo que ya no tengo dudas es de que soy geólogo y de que la escritura es para mí un hobby, aunque escrito artículos de opinión en El Magacín. Actualmente me dedico a la investigación científica centrada en el estudio de los procesos que ocurren en la cámara magmática, pero también colaboro en la medida de lo posible en la creación de un museo paleontológico en Salamanca (la Sala de las Tortugas) y realizo un trabajo de divulgación científica, especialmente geológica, mediante el blog Hombre Geológico. Pero aquí no hablaré de geología sino de mi obra como escritor, os daré las últimas noticias sobre mis publicaciones y también información acerca de mis futuros proyectos.

Como lector soy muy ávido y siempre estoy abierto a nuevas experiencias lectoras, tal y como podéis descubrir en la categoría de Mis Lecturas. Por lo general soy un lector habitual de novela histórica, en cuyo género existen varias obras que me han gustado y que incluso me han marcado a la hora de escribir, como fue el caso de Los pilares de la Tierra (Ken Follet), la saga del Capitán Alatriste (Pérez-Reverte) y más recientemente la menos conocida saga de Sajones, vikingos y normandos (Bernard Cornwell). Pero en los últimos años he empezado a probar géneros diferentes y es así como he descubierto mi gusto por la novela de acción y misterio, con Perdida (Gillian Flynn) como obra destacada. También he empezado a leer otros autores, algunos muy interesantes con los que he descubierto otros mundos: la fantastía no medieval con Stephen King (22.11.63), la novela negra con Dennis Lehane (Vivir de noche) y James Ellroy (Perfidia), el mundo del espionaje con el maestro John le Carré (Una verdad delicada) o incluso la novela ucrónica con Philip K. Dick (El hombre en el castillo). Todos estos escritores me han ayudado además a encontrar nuevas formas de narrar, igual que los malos escritores que he leído me han enseñado qué errores no repetir (triste que aprendamos más de los errores que de los aciertos).

Por tanto como escritor pudo decir que soy también muy inquieto y variado, con esa misma manía de no querer etiquetarme en ningún género en concreto.  Pero independientemente de que escriba novela histórica, fantástica o policiaca, todas mis obras tienen siempre una característica principal que destaca por encima de las demás: el rigor. Todo lo que escribo pretende ser lo más fiel posible a la realidad que narro, y para ello me veo obligado siempre a hacer un gran trabajo de documentación exhaustivo. De este modo espero conseguir que los mundos que creo en mis novelas y relatos resulten cercanos al lector incluso cuando son completamente inventados.

En estos momentos tengo tres novelas terminadas, cada una de un género difereten, más una antología de relatos cortos muy violentos que pretenden dar una visión oscura de la naturaleza humana y que lleva por título 13: radiografía de una ciudad occidental. En cuanto a las novelas escritas, la primera es La decadencia de un mundo: el comienzo del fin, una novela fantástica de ambientación medieval que tiene un tono muy realista y oscuro que se aleja bastante de lo habitual en este tipo de literatura. La segunda novela que he escrito, si bien todavía no la considero acabada, es La justicia de Némesis, una novela policiaca ambientada en la Salamanca actual y que seguirá la investigación policial de dos inspectores para dar caza a un asesino en serie. IPES es mi último trabajo escrito que ya he terminado, y para el que estoy buscando editorial en estos momentos. En este caso se trata de una novela ambientada en los años 1986 y 1987, en un suceso que ocurrió de verdad y que he pretendido recrear fielmente en ella, si bien todos los personajes que aparecerán son ficticios. Recientemente he empezado a escribir mi cuarta novela, de la que aún no quiero contar nada salvo que de nuevo será muy diferente al resto.  Este nuevo proyecto literario me llevará mucho tiempo y es muy posible que lo deje temporalmente para abordar otros que lleguen a las librerías antes, pero por el momento es en el que estoy trabajando.