La justicia de Némesis, un asesino en la ciudad de Salamanca

Ya hace algunos meses que terminé de escribir mi segunda novela, que no publicaré todavía proque antes quiero pulir algunos detalles. Su título es La justicia de Némesis y, a diferencia de La decadencia de un mundo, la saga histórico-fantástica que nació a partir de una partida de rol, no se trata de una novela de fantasía sino de una novela negra, una oscura historia de suspense ambientada en la actualidad. Es, de hecho, algo que poco o nada tiene que ver con cualquier cosa que haya escrito antes.

La justicia de Némesis es una obra de suspense con la que he pretendido ante todo ser fiel a los métodos y técnicas de los diferentes Cuerpos de Seguridad del Estado

En La justicia de Némesis asistimos a la investigación policial que lleva a cabo en Salamanca el ficticio Grupo III de la Brigada Provincial de Policía Judicial. El inspector encargado de coordinar el grupo es Carlos Alonso Contreras, una especie de mito dentro del cuerpo que recientemente ha pasado por duros momentos personales y que está a punto de pedir el pase a segunda actividad. Junto a él encontramos al joven inspector Santiago Iglesias Pérez, un chico brillante que está de comisión en la ciudad por la enfermedad terminal de su madre. Ambos, junto con el resto de integrantes del grupo, deberán enfrentarse a la brutal decapitación de un hombre que podría indicar la llegada de un asesino ritual a Salamanca que no tardará en volver a actuar.

En La justicia de Némesis asistimos a la investigación policial que llevan a cabo en Salamanca el Grupo III de la Brigada Provincial de Policía Judicial

En esta segunda novela mi narrativa sigue siendo la misma que encontraréis en La decadencia de un mundo, quizás algo más pulida dado que la escribí después de la antología de relatos cortos con la que experimenté para encontrarme como escritor. El realismo sigue siendo un elemento crucial en la narración y está muy patente en toda la obra, sobre todo a la hora de mostrar los distintos escenarios del crimen, con un gran nivel de detalle en las descripciones que pretende dar la posibilidad al lector de entrar en el juego de la investigación. También encontraremos en ella, como no podía ser de otro modo tratándose de una novela mía, un gran número de secundarios que en algunos casos rozan el protagonismo, con compañeros del cuerpo que ayudarán a los protagonistas, periodistas dispuestos a destapar la verdad, guardiaciviles que investigarán por su cuenta… Sin olvidarnos de amistades personales y relaciones sentimentales. Gracias a todo ello Salamanca aparece desde un punto de vista completamente diferente al que estamos acostumbrados, el de una ciudad oscura y violenta, llena de cotidianidad y alejada de sus monumentos y su mundo universitario. En La justicia de Némesis no esperéis encontraros con un recorrido por su fantástico patrimonio, sino por sus calles y sus gentes, por su vida nocturna, por un pasado inventado para la ocasión.

En La justicia de Némesis Salamanca aparece desde un punto de vista completamente diferente al que estamos acostumbrados, el de una ciudad oscura y violenta, llena de cotidianidad y alejada de sus monumentos y su mundo universitario

La justicia de Némesis es una obra de suspense con la que he pretendido ante todo ser fiel a los métodos y técnicas de los diferentes Cuerpos de Seguridad del Estado. Al igual que espero haber hecho con la Edad Media dentro de la fantasía épica en La decadencia de un mundo: el comienzo del fin, en esta obra pretendo desmitificar un poco el trabajo de los inspectores de policía españoles, tantas veces plasmado en la literatura y el cine con más o menos acierto. Mi objetivo con esta novela es acercarme todo lo posible a cómo es su trabajo en la realidad, haciendo una especie de homenaje a la labor tan importante que llevan a cabo. Y como obra desmitificadora, sus protagonistas no son ni perfectos ni heroites. Solo son personas que hacen su trabajo, que tienen sus puntos fuertes, pero también sus debilidades,  que, a pesar de sus buenas intenciones, han cometido y cometen errores, que en algunos casos no logran dejar atrás y en otros tendrán repercursiones imprevisibles en un futuro inmediato. Esto es La justicia de Némesis, donde el ser humano es cazador y presa a la vez.

*Fotografía de cabecera cedida para este post por Nerea Llorente Muñoz

ACTUALIZACIÓN

En búsqueda de editorial para su publicación.

 

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