Veyaön, la lágrima de Parcos

La decadencia de un mundo es una tetralogía histórico-fantástica que se ambienta en un planeta completamente inventado, poblado de seres antropomorfos que nos recordarán a criaturas por todos conocidas y con una mitología propia. Veyaön es un planeta no muy diferente a nuestra Tierra, algo más pequeño y con la misma gravedad, pero manteniendo días de 24 horas y años de 365 días. Durante el día sentiremos el calor de los rayos de Deneb, la estrella a la que orbita y que es muy similar al Sol, ya que también sale por el este y se pone por el oeste. Pero si alzamos la vista por las noches, un sinfín de estrellas titilantes nos darán la bienvenida, agrupadas en constelaciones nuevas y acompañadas por la auténtica reina de la noche: Sashet. Este satélite natural de Veyaön, blanco, grande y con cuatro fases que se repiten cada 28 días, es el causante de que el tiempo se divida en 13 meses de prácticamente la misma duración. Pero Sashet no es el único satélite natural, ya que existe un cuerpo más pequeño que orbita al conjunto Veyaön-Sashet, pero de él hace mucho que no se sabe nada.

Veyaön es un planeta no muy diferente a nuestra Tierra, algo más pequeño y con la misma gravedad, pero con días de 24 horas y años de 365 días

Veyaön es un planeta activo en el que hay una tectónica viva que permite la existencia de continentes que se mueven, igual que nuestra Tierra. Valles y montañas forman su geografía, con mares y océanos rodeando continentes e islas, que está cubiertas de bosques, selvas y desiertos. Al comienzo de la primera novela, La decadencia de un mundo: el comienzo del fin, hay tres continentes conocidos, lo que no quiere decir que sean los únicos del planeta, pues Veyaön todavía no está completamente descubierto. Estos continentes tienen nombres que he sacado de tres de los principales supercontinentes que sabemos que ha habido en la larga historia de la Tierra: Rodinia, Kenorlandia y Vendia. A continuación os explico brevemente cómo es cada uno de ellos.

Veyaön

Rodinia, la Europa Medieval

La primera novela de la saga (El comienzo del fin) es el primer contacto que tenemos con este universo completamente nuevo. Por ello, para que el cambio con lo que es habitual en el género de la fantasía épica no fuera demasiado drástico, Rodinia es un continente con claras reminiscencias a la Europa medieval. La mayoría de sus culturas tendrán elementos que nos recuerden a sociedades medievales de Europa, aunque la geografía y los rasgos climáticos no siempre van a coincidir con los que solemos asociar con ellas. Rodinia tiene además una forma muy peculiar, ya que es estrecho y está arqueado en el norte, con el mar Elsoniano en su interior y dividiendo al continente en dos sectores muy diferentes, tanto geográfica como climática y culturalmente.

Para que el cambio con lo que es habitual en el género de la fantasía épica no fuera demasiado drástico, Rodinia es un continente con claras reminiscencias a la Europa medieval

En Rodinia tenemos una amplia diversidad de ambientes y climas. En el norte hay una región completamente helada que es conocida como El Páramo, donde en principio solo habitan animales y pueblos nómadas muy similares a los esquimales. Más al sur, en el brazo occidental, están las llamadas Tierras Bárbaras del Norte, unos territorios ocupados por pueblos guerreros que están acostumbrados a las luchas internas y al duro clima. Es aquí donde habita el pueblo nórdico y los karchs (enanos) del continente. Por el contrario, en el brazo oriental, bajo El Páramo se encuentran las extensas praderas de Rascow, habitadas por tribus nómadas cuya cultura gira en torno a los caballos salvajes, los tarpanes. El llamado Brazo de Rodinia, ya en la parte occidental, es una estrecha porción alargada del continente y el lugar donde se encuentra la auténtica civilización rodiniense. En ella están las culturas inspiradas en la Europa Medieval, con varios reinos que compiten entre sí y otras tierras vírgenes en las que los heimblaks (humanos) todavía no se han asentado. Dentro de ellas están la volcánica Fervencineria, el lugar de origen de los ender (medianos) y una serie de territorios selváticos habitados por svarair (elfos salvajes), definidos por las Tierras Salvajes del Sur. También tenemos islas de interés muy cercanas a él, como sons Vayatan (donde empieza El comienzo del fin), Íbinor o las Islas Ézoras, de gran importancia en la primera novela de la saga.

Rodinia, el continente medieval

Kenorlandia, el continente tropical

El segundo continente del que hablaremos en esta entrada es el que conoceremos en la segunda novela de la saga (Acechando desde las sombras). Kenorlandia es una porción de tierra más o menos redondeada que tiene una posición tropical. El continente es de nuevo muy rico y diverso, con sociedades y culturas inspiradas en algunas del Mediterráneo oriental. Muchos consideran a este continente como el lugar de origen de los karchs por la enorme población de ellos que hay. Aunque si hay un pueblo que destaca en Kenorlandia esos son los descendientes de Posékanan, hombres y mujeres que habitan en la meseta de Luperkos y que tienen la extraordinaria habilidad de poder transformarse en algunos animales.

El continente es de nuevo muy rico y diverso, con sociedades y culturas inspiradas en algunas del Mediterráneo oriental

Conocido como el Continente del Alba por situarse al este de Rodinia y Vendia, Kenorlandia es un mundo muy complejo desde el punto de vista climático. En él tenemos sabanas (al norte), grandes selvas tropicales (en el centro), desiertos de arena y salados (al sur) y hasta enormes sistemas montañosos que actúan como verdaderas barreras climáticas. Aunque si hay un accidente geográfico destacado en Kenorlandia, además del interior mar Orudsonio, ese es sin duda el Grímbelston, la mayor cordillera del planeta. También son importantes los abundantes archipiélagos que hay a su alrededor, ya que será en uno de ellos donde se desarrollará buena parte de la segunda novela. Así tenemos a las Islas Carélidas, en constante guerra con la Península de Sekath; la independiente Hässaver, habitada por svarair; las orientales Islas Esvénidas, hogar de piratas y que muy probablemente tenga impotancia en la tercera novela; o la meridional Isla de Trajimenia, hogar de valientes conquistadores que acabaron por asentarse en Vendia.

kenorlandia

Vendia, el continente de los contrastes

El último de los tres continentes, que ya aparece en las dos primeras novelas, pero que no se visitará a fondo hasta la tercera (Un nuevo renacer), es Vendia. Esta masa de tierra tiene forma de “V” y se amolda muy bien a Rodinia, de la que está separada por el norte y el este por el mar Gaedano, que podríamos comparar con nuestro Mediterráneo. Vendia es un continente de fuertes contrastes en el que tenemos dos regiones claramente diferenciadas: una al norte desértica y otra al sur selvática.

Vendia es un continente de fuertes contrastes en el que tenemos dos regiones claramente diferenciadas: una al norte desértica y otra al sur selvática

La geografía de Veyaön es variada, con extensas y frondosas selvas, grandes llanuras e infinitos desiertos de arena. Gracias a estos contrastes, posibles por los enormes sistemas montañosos que cruzan el continente, en Vendia tenemos culturas muy diversas. Al norte, en la relativamente abrupta región de Tarmazghara, hay pueblos con una tradición que nos recordará a los bereberes del norte de África; mientras que al sur, en las llanuras de Teusherandi y Tusenda y en la región de Tahuarpas, se encuentra un estado fundado tiempo atrás por los colonos que vinieron de Kenorlandia: el Imperio Trajimeno. Y entre medias, están el Gran Desierto de Dahomey y las espesas e inexploradas Selvas de Dinanthos, donde ya os aviso que habrá más de una sorpresa oculta.

Vendia.jpg

ldm_el_comienzo_del_fin_portadaEn una pequeña taberna frecuentada por marineros y viajeros que llegan a las Ézoras, Verdian, un mestizo de oscuro pasado, es testigo de algo insólito. Un anciano de aspecto melancólico, que parece no haber hablado con nadie desde que llegó a la ciudad, decide romper su silencio esa tarde y narrar una nueva versión de una historia por todos conocida: La Leyenda de Ëaron. El alfär que salvó al mundo casi un siglo atrás pronto se convertirá en un ser muy distinto al que han inmortalizado los bardos con sus relatos. Pero, ¿de verdad lo que cuenta el anciano fue lo que realmente ocurrió a finales del Quinto Periodo? ¿Es posible que Ëaron no hubiese actuado solo sino que fuese ayudado por varios seres de las Razas Libres cuyos nombres han quedado en el olvido? ¿Realmente Ëaron fue el héroe del que cantan los bardos o hay una oscura verdad en él, desconocida por el mundo hasta ahora? Todas esas preguntas tendrán su respuesta a lo largo de varias horas que Verdian no olvidará jamás».

2 respuestas a “Veyaön, la lágrima de Parcos

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